La mentalidad religiosa del Tachirense - #Tochadasnetve

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TACHIRENSIDAD
 


La mentalidad religiosa es fundamental para comprender la Mentalidad Tachirense. La génesis de la Tachiraneidad radica en su especial dimensión de la mentalidad religiosa. Por lo tanto, una de las herramientas para su estudio son los libros de cofradías.
A partir de las cofradías podemos identificar las devociones a las vírgenes y a los mártires que unifican los imaginarios sociales. En el Táchira las iglesias tienen sus catálogos de mártires y santos. También se inspiran las tradiciones religiosas tachirenses en la mariología católica, que en América Latina es especialmente prolífica. En el caso del Táchira contamos con más de un centenar de advocaciones a vírgenes, mártires y santos. Los cuales se convierten en festividades patronales en la mayoría de casos, porque identifican a un municipio, a una comunidad, a un pueblo o parroquia.
La iglesia ejerció el dominio del poder espiritual y temporal a través de las cofradías; con el primero, controlaba la interioridad del hombre; con el segundo, controlaba la vida cotidiana. Una de las formas como se traducía ese control era a través de los registros, y que se catalogaban en los llamados Libros Parroquiales: libros de nacimiento; libros de matrimonio; libros de entierros. En lo que atañe a los actos sacramentales, se encuentran los libros de bautismo, libros de matrimonios; y libros de cofradías. El espíritu festivo venía aparejado con la celebración de los rituales sacramentales, así por ejemplo, los cofrades buscaban celebrar su matrimonio el día del santo o de la virgen según el caso. Incluso podemos constatar que la festividad central de un pueblo no fue uniforme en el tiempo de larga duración, sino que estuvo en muchos casos sujeta a voluntad del cura rector o de las órdenes religiosas que regentaban la parroquia.

No es casual que en Los Andes sea la región de Venezuela en donde mejor se encuentra interiorizadas las prácticas religiosas de origen hispánico; en particular la Iglesia Católica.
La Tachiraneidad como concepto geomental pone en juego no sólo el mundo de las estructuras sino también el de las superestructuras para destacar que somos más que elementos que se puedan medir y cuantificar.  En el caso de la Región Geomental Tachirense buscamos los elementos del utillaje mental propio del hombre de andino y de frontera; dos realidades geográficas y geomentales que integran su ser. En él conviven en el zócalo de la memoria dos realidades que el tiempo separó formalmente pero que mentalmente permanecen  imbricadas: la condición de ser venezolanos desde la creación de la Capitanía General de Venezuela en 1777, y el proceso juntista de los procesos de independencia; pero al mismo tiempo, la riqueza de la mentalidad neogranadina, por la herencia ancestral.
Por eso en el hombre fronterizo, la nacionalidad es una categoría asimilada más como una práctica de la convivencia con otro hermano que vive en la casa vecina que como un lindero infranqueable. Los límites geográficos separan al hombre  de frontera pero hay elementos que unen sus expresiones, vele decir, sus representaciones. La imaginería religiosa es una de ellas. Los andamios mentales fraguados desde la época colonial son bastantes semejantes, entre otras razones porque las órdenes religiosas que evangelizaron  la región tachirense venían de la Nueva Granada.

En el Táchira la imagen de la Virgen de la Consolación de Táriba es la que arranca mayor veneración desde la Colonia, por ser la primera imagen de que se tenga historia dejada por los agustinos en el siglo XVI. En opinión de Nectario María "la más antigua de las imágenes célebres es la de la Consolación de Táriba, que asciende a los comienzos de la Colonia" Y comenta Fernando Campo del Pozo que el Hno. Nectario María le confesó que "de haber visto antes esta documentación hubiese dudado si anteponerla o no a la de Ntra. Sra. De Coromoto, como patrona de Venezuela, ya que lo era de los Andes venezolanos y además era la más antigua de las imágenes célebres"   Por otra parte, la imagen masculina más venerada es la imagen del Santo Cristo de la Grita, el cual data del año 1610.

A manera de conclusión. La mentalidad Religiosa nos permite decantar las características que mejor definen la Tachiraneidad en la región geomental tachirense porque en ella se registran los mentales. Los símbolos de la religiosidad trascienden en nivel oficial de la Iglesia para fundirse con el cemento de la imaginería popular y define las proto-representaciones como pueblo.

Fuente: José Pascual Mora García / Heurística.

 
 
 
 
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