La llegada de las Caricaturas en el Táchira - #Tochadasnetve

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HISTOCHADAS
 


La primera tira cómica estadounidense publicada en Venezuela fue Educando a Papá, de Georges MacManus, en El Impulso, diario de Lara, el 12 de octubre de 1929 cuando la imprime al pie de la última página de su edición caraqueña de 10.000 ejemplares.
La sociedad andina venezolana empezó a hacer uso del periódico desde 1845 (El Eco del Torbes) en un formato sencillo que evocaba las hojas impresas tres siglos antes en Europa. Los contenidos expresados en tinta estaban signados por la pasión política, el comercio y las noticias provenientes de otros ámbitos, pero todo ello tratado con un tono serio, puesto que raras veces hubo escritos humorísticos, dibujos o caricaturas que sirvieran para desactivar el ceño adusto de los andinos. Habrá que esperar a los años finales del siglo XIX cuando tímidamente vayan ganando espacio las caricaturas, hasta que en 1938 el diario Vanguardia, de San Cristóbal, le concede mayor espacio a las historietas al publicar las series distribuidas por las agencias norteamericanas en sus versiones dramáticas, humorísticas o informativas.

De modo que en los Andes venezolanos los géneros gráficos de la comunicación impresa (la ilustración, la caricatura y la historieta) han tenido poco espacio y oportunidad para expresarse. Hasta los primeros dos decenios de este siglo, las páginas contenían recursos gráficos limitados, como orlas, líneas, viñetas, imágenes sencillas en los anuncios publicitarios junto con algunas caricaturas y escasas fotografías. Estas últimas provenían del exterior, especialmente de los servicios de noticias estadounidenses, a los que muy pocos periódicos estaban abonados. Se entenderá porqué la mayoría de los periódicos andinos durante la primera mitad del siglo XX exhibían un formato y presentación gráfica que en casi nada se diferenciaba a las primeras publicaciones periódicas venezolanas del siglo XIX. Esta situación sólo empezó a cambiar en Los Andes, con especial significación en el Táchira, después de los años treinta.
Durante el siglo XIX, los pocos avances de las técnicas de impresión ocurrieron por el interés de la iglesia Católica o por las iniciativas particulares de algunos tipógrafos motivados por los avances conocidos  en el extranjero. En Los Andes, debido a la corta tradición periodística, al sistema de producción artesanal de las imprentas y al ambiente sociocultural predominantemente rural, se observó un lento desarrollo de la calidad informativa y gráfica de los periódicos.

La expresión gráfica impresa se conocía en la región mediante el uso de la piedra tipográfica (litografía), los grabados de madera (xilografía) y los clisés tipográficos.
En cuanto al Táchira, la imprenta la trae en 1842 el cundinamarqués Domingo Guzmán Escandón, quien tres años después publica El Eco del Torbes. De los tres estados andinos, el Táchira vivió una importante actividad periodística gracias en parte a la bonanza económica del café durante el último cuarto del siglo pasado y los primeros decenios de este. Aunque pocos periódicos desarrollaron técnicas para imprimir imágenes, uno de los que se destacó fue "El Mosquito", publicado en La Grita durante 1894 -1896, y según Maryury Pernía, incluía grabados en madera con ilustraciones, caricaturas, litografías y fotografías; igualmente, entre las primeras caricaturas publicadas en el Táchira están las dibujadas entre 1932 y 1934 por el destacado pintor costumbrista, Manuel Osorio Velazco, y reproducidas por el grabador  Víctor Rugeles para la revista literaria Mástil, de La Grita. Por nuestra parte, ubicamos otra caricatura de Osorio sobre el educador Amenodoro Rangel Lamus, del 19 de agosto de 1935 en el semanario Númen.

Así pues, los antecedentes gráficos a las historietas o cómics en Los Andes venezolanos poco contribuyeron a la estimulación visual de los lectores. Además, durante el siglo XX el Táchira se destacó de los otros estados andinos como para constituirse en vanguardia informativa en diferentes soportes comunicacionales.
En la búsqueda llevada a cabo por diferentes hemerotecas de Mérida, Trujillo y Táchira, donde observamos decenas de periódicos de fines del siglo XIX al presente. Las iniciativas más significativas así como la diversidad periodística y gráfica, surgieron en el Táchira con mucho tiempo de anticipación y con mayor intensidad que en los otros estados andinos. Mientras que los tachirenses seguían los cómics desde 1938, en Mérida sólo las encontramos en 1980, cuarenta y dos años más tarde; en Trujillo, infortunadamente no se hallo nada, incluidos los diarios actuales.
En las otras modalidades de los cómics, igualmente el Táchira ha sido pionero:
- en las tiras diarias, aquellas breves historias independientes impresas cada día, fueron publicadas en el Diario Vanguardia desde el 11 de diciembre de 1946 con Don Fulgencio;
- los primeros creadores locales de cómics publicaron sus trabajos en la prensa de San Cristóbal: Enrique Ochoa Antich y Jairo Osorio.

- en las series a color del suplemento dominical, el 7 de enero de 1973 en Diario de La Nación.
El hallazgo de la primera historieta hecha por un dibujante local se encontró el lunes 24 marzo de 1969 en Diario de La Nación, cuando Enrique Ochoa Antich (quien fuera Secretario General Nacional del MAS), publica la primera parte (y única) de la historieta Los Invencidos donde cuenta la acción de Juan Márquez, "invencido mayor", y de su amigo, "invencido menor", para evitar que el esmascarado "Goshiro" robe la placa de oro que le entregarán al general Martínez. Son dibujos sencillos del joven Ochoa Antich compuestos en un cuarto de página.
El humor es el sexto sentido que tenemos porque los otros cinco lo alimentan de información para generar esa facultad humana que reinventa un mundo menos circunspecto Y no sólo es una necesidad individual: es una exigencia social elevada por la magia de los negocios en una multimillonaria industria del entretenimiento los Cómics, tira cómica o historieta ya son parte de la cultura contemporánea. Descendiente de las artes plásticas y hermana menor de la legendaria caricatura Sus personajes han hecho destacada carrera al situarse muchos de ellos en habitantes permanentes de la simbología actual.
Como podrá comprenderse, detrás de un periódico existen múltiples factores y condiciones que influyen en su contenido a la vez que éste impulsa o da origen a otros procesos comunicacionales en la sociedad en donde existe. El Táchira, quizá por la intensa y variada dinámica fronteriza, ha demostrado tener una rica tradición innovadora en el sector medios de comunicación, superior a la vivida por los otros estados andinos.

Fuente: Wilson Agudelo Sedano



 
 
 
 
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