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La Catedral de San Cristóbal

San Cristóbal, ciudad de Los Andes venezolanos, fue fundada el 31 de marzo de 1561 por el Capitán Juan de Maldonado, en el valle de Santiago. El núcleo de fundación de la villa fue los alrededores de la actual Catedral y la Plaza Urdaneta, situadas entre carreras 3 y 4, una cuadra más abajo de la Avenida Francisco García de Hevia, popularmente conocida por los sancristobalenses como la 5ta Avenida.
Los conquistadores españoles cuando fundaban una ciudad, trazaban primero el cuadrilátero de la plaza. Luego fijaban el lugar donde se erigía la iglesia, al final de la diagonal de la plaza el lugar para el Cabildo, Justicia y Regimiento; alrededor de éstos iría creciendo la ciudad, donde la plaza sería el centro de la misma. En el caso de San Cristóbal, la plaza quedó trazada casi al borde del llamado en ese entonces Barranco de Hoyo Caliente, por motivos estratégicos, posiblemente para la defensa, ya que desde ese lugar era fácil manejar las intrusiones de los Indios Tororos, quienes tenían sus bohíos aledaños a la zona hoy conocida como Tononó. Por este motivo, ni la Catedral ni la Plaza quedaron situadas en el centro de la ciudad, caso contrario de muchos pueblos y ciudades de Venezuela.

El fundador, Juan de Maldonado, decidió tener la iglesia, no sólo por necesidad espiritual, sino también para afirmar la villa que estaba naciendo, ya que de acuerdo al concepto religioso de la época, hubiera sido un caserío diseminado propenso a desaparecer en cualquier momento. Para el año 1561, cuando fue fundada la ciudad, la iglesia era pequeña y muy sencilla, de frágil consistencia, constituida por maderos fijos en el suelo en cuya cabeza iban soportadas las vigas en lugares estructuralmente críticos; el techo era de paja o palma sobre un entramado de varas (caña brava) amarrados con bejucos y lianas; tenía muy escasa ornamentación e imágenes. Siete años después de la fundación, los pobladores sintiendo gran preocupación por lo digna que era su iglesia, pidieron ayuda económica al Rey (de España) para edificar una iglesia de piedra y ladrillo.
A diez años del nacimiento de la ciudad, San Cristóbal sólo alcanza treinta casas que la formaban. Para el año 1572 el alcalde consigue ayuda del Rey.
En 1592, la Orden de Reverendos Padres Agustinos envió representantes desde la Nueva Granada a San Cristóbal, para construir una capilla en la esquina de la más tarde llamada Calle del Culto y Avenida de la Unión, hoy la Quinta Avenida y la Calle 4; mientras que el Padre Martínez de Espinoza construye a su vez una iglesia de mayor dimensión en la parte norte de la actual Catedral.
Alrededor del 1600 los vecinos tenían dificultades para construir, había mucha pobreza, además de que habían temblores constantemente en el lugar. Para esta fecha la estructura de la Iglesia era de bahareque y el techo de palma, esto ayudó a que resistiera a los sismos.

Pero el 16 de enero de 1611 comenzaron una serie de temblores fuertes que duraron más de veinte días, uno de estos produjo severos daños a la Iglesia que luego terminó por arruinarse y se agudizó la necesidad de construir una nueva edificación. En 1621, los habitantes logran tener lista la nueva edificación.
El 16 de enero de 1644 ocurre u espantoso terremoto que destruye gran parte de la villa y de algunas ciudades y poblaciones vecinas. El Capitán Francisco Guerrero Librillos, vecino de La Grita, es comisionado en gran parte para la reconstrucción. Para este momento San Cristóbal contaba con cuarenta vecinos. Ya para el año 1839 el templo estaba basado sobre buenos cimientos de mampostería, construcción de pared pisada, la cubierta de madera y teja, sostenida con seis estribos de mampostería. En 1847 la Iglesia contaba con un edificio con sus portadas, capillas, coro, baptisterio, pila, sacristía y el altar mayor.
En el año 1875 el templo se desploma por completo, debido a un sismo y al estado deplorable y ruinoso en que se encontraba. A raíz de esto se levanta una capilla de emergencia y luego otra más grande llamada de la Virgen de la Dolorosa. En el año 1878 gran parte de los ciudadanos se organizan y expiden una carta pidiendo una colaboración a los senadores y diputados para reconstruir el templo. Ese mismo año comienzan los trabajos de reconstrucción a cargo del Monseñor José Concepción Acebedo. Según tradición oral, se construye la nueva edificación bajo el diseño del Ingeniero Francisco Loynaz Sucre en estilo barroco y gótico, pero aparentemente por motivos económicos, faltó construir la torre izquierda que tiempo después fue culminada por el Párroco de la época, quedando ésta en desarmonía con toda la Iglesia, ya que era más alta que la de la derecha, esto dañaba la imagen y la arquitectura del templo.

El MOP (Ministerio de Obras Públicas) hace una intervención en el templo en el año 1916. Al cargo de la obra están dos importantes ingenieros−arquitectos de la época: Rafael Seijas Cook y Enrique Loynaz Sucre. Para esta fecha el proyecto ya permitía el uso de concreto armado y elementos metálicos para la cúpula. Para 1920 los pisos eran de ladrillo, las enormes columnas de la nave central estaban revestidas en rústico friso. La Capilla del Santísimo, lucía mejor decoración, y el baptisterio mostraba tres magníficas imágenes de un artista colombiano llamado Marcos León Mariño. En 1941 se construye el Coro. En 1960, con motivo del cuatricentenario de la ciudad de San Cristóbal, la Iglesia es remodelada. Este proyecto fue encomendado al Arquitecto Graziano Gasparini.
A principios de los 90 la Iglesia estuvo en un estado de deterioro, muy avanzado, tenía un aspecto de ruina y abandono. Al llover había algunas partes totalmente a la intemperie y otras sin tejado, lo que generó la descomposición de gran parte de la estructura, hasta el punto de desplomarse por completo uno de los contrafuertes que contrarresta los empujes de la cúpula del altar mayor, ocasionando una gran inestabilidad estructural.

Entre diciembre de 1994 y marzo de 1997 se dieron a cabo los trabajos de restauración, que hicieron que la Iglesia considerada como un monumento histórico para las tachirenses, aún sobreviva. La Iglesia de San Sebastián, como era el nombre antiguo de la actual Catedral de San Cristóbal, tiene un gran significado histórico y moral para el pueblo del Táchira, aunque su historia no es muy conocida; ya que representa el nacimiento de la ciudad y toda la historia desde sus comienzos. Es en ese punto donde hace casi quinientos años empezó a crecer la ciudad en la que hoy vivimos; por esto es importante destacar el legado histórico que tiene la Catedral y sus alrededores, las Plaza Juan de Maldonado, que se llamó al principio Plaza Bolívar y luego Plaza Miranda; el Edificio Nacional, que fue en una época la Cárcel Pública de la ciudad, y toda la zona aledaña a la Catedral.


 
 
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