Eloy Galavis Avila, El Paganini Venezolano - #Tochadasnetve

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TOCHES CON TALENTO
 


Nació en San Cristóbal, el 6 de diciembre de 1837, Violinista, Director y Compositor. Funcionario Público.- Hijo de Nicolás Galavíz Maldonado y Catalina Ávila, bautizado como Eloy Salvador del Carmen. Mantuvo una estrecha relación con sus colegas músicos y monitores sociales José Ascensión Niño y Diego García Escobar con quienes interpretó diez piezas musicales en casa del último el 27 de enero de 1877 desde las ocho de la noche hasta las cuatro de la madrugada. En mayo de 1879 ya había compuesto, con versos del poeta zuliano Arbonio Pérez, el Himno del Táchira, declarado oficial por el gobierno regional en 1880. Participó, como violinista, junto a José Consolación Colmenares, -
maestro de música del Gral. Cipriano Castro -, en los actos conmemorativos del centenario del natalicio del Libertador, en San Cristóbal, en julio de 1883. Integra junto a Obdulio Cacique y Hermenegildo Rivera, entre otros, la banda ad hoc que dirige Diego García con motivo de los actos de graduación de la promoción de bachilleres del Colegio Nacional el 29 de julio de 1888, en la que obtuvieron su título los jóvenes Eliseo Vivas; Samuel Niño; Carlos Pirela; Juan Semidei Sánchez; Antonio María Delgado Briceño y Antonio Ramón González; este último, escribiría años después otra versión del Himno del Táchira. En 1888 publica una recopilación de sus creaciones estéticas bajo el título Guirnalda Musical Tachirense, sobre la cual él mismo se manifiesta así: "Consagrado definitivamente a mis trabajos artístico-musicales a los cuales dediqué los primeros años de mi vida, he reunido una colección de piezas escogidas para piano, que, por lo modernas, por lo fáciles para ejecutar y por la especialidad en los aires, me he resuelto a ofrecerlas al público, que satisfecho siempre de mis humildes trabajos, se ha apresurado ya a conseguir aquella colección que estoy publicando con el título de "Guirnalda Musical Tachirense". Individuos competentes en el arte de la música me han dirigido sus felicitaciones, por aquella obra que generalmente ha gustado; y hoy la ofrezco a los aficionados, muy especialmente al bello sexo, cuyo delicado gusto me he propuesto complacer" Tuvo connotación nacional hasta tal punto que El Revisor de Puerto Cabello la elogió con estas líneas publicadas a fines de 1891: "Guirnalda Musical Tachirense. Escrita para piano y compuesta de 16 piezas escogidas, se halla de venta una, artísticamente dibujada por el conocido profesor y compositor, señor Eloy Galavís. Estas guirnaldas son ya conocidas por los principales centros musicales de Europa, en donde han obtenido elogios muy satisfactorios para su autor". Actuó en diversas oportunidades junto al flautista y monitor social, Régulo Bustamante Rosales, una de ellas en abril de 1889, en la cual el cronista describe que "Ambos son artistas. Excitan el alma en inexplicables anhelos hasta desmayarla de emoción con la temblorosa y vibrante nota....En los trozos de música clásica creíamos comprender el alma del autor: notas que son palabras, palabras que se resuelven en suspiros y lágrimas cuando el exceso de sentimiento domina la voluntad. Los aires nacionales por Galavíz son bellísimos: seducen el alma con su encanto y sin embargo dejan en ella, como el amor, una melancolía profunda y una dulzura infinita. El señor Galavíz con su violín simulaba todo cuanto habla, sufre, ríe y llora con la misteriosa naturaleza: el murmullo del torrente, el rugido del mar, el rumor del bosque, la música de las esferas, en fin... " Años después, en 1895, motorizó las actividades de la Banda Sucre junto a sus compañeros, los ya mencionados, Régulo Bustamante y Diego García Escobar. Escribió la zarzuela, en un acto, Emiro y Raquel, la cual anunciaba en enero de 1896. Su honra como Administrador del consistorio sancristobalense le fue avalada ante el colectivo, cuando el Primer Vicepresidente de ese cuerpo, Agustín Arias hijo y el Secretario Rafael B. Sánchez, le expidieron, el 8 de julio de 1885, el finiquito correspondiente a las cuentas que administró en el año económico comprendido entre el primero de julio de 1883 y el 30 de junio de 1884. Como empleado municipal que era, ofreció una considerable colaboración para el levantamiento del Obelisco de San Antonio del Táchira, monumento realizado en homenaje al Libertador, con motivo de la celebración del centenario de su nacimiento; allí participaron sus compañeros de trabajo y amigos: Cipriano Castro; Obdulio Cacique; Carlos Pirela Roo y sus hermanos Felipe, Marco Antonio y Nicolás. Uno de los capitanes de la celebración de ésta efemérides en San Antonio del Táchira, curiosamente lo fue, el señor Juan Vicente Gómez, prominente hombre de negocios. Mantiene gran vínculo de trabajo municipal y artístico con Agustín Arias hijo, quien forma parte de su orquesta de cámara como cantante y violinista. También ejerció, en el Concejo Municipal de San Cristóbal- el cargo de Secretario en 1893. Protestó la cualidad del Táchira como región anexada al Gran Estado Los Andes y suscribió, en este particular, un documento en septiembre de 1894, que revela su posición al respecto; curiosamente el mismo también es respaldado por los también músicos y monitores sociales Hermenegildo Demetrio Rivera Cuellar; José Antonio Villafañe y Pedro Telasco Pirela, todos también vinculados con la Banda Sucre. Su modesta posición económica le obligó a instalar, en marzo de 1892, en su casa de habitación de la Calle de La Guacara nº 119, una asistencia o restaurante donde ofrecía sopa cloral o mondongo a lo Luis XIV". Conocía perfectamente la composición y arreglos para el piano, además de la estructura del bambuco tachirense a seis octavos, como se puede evidenciar en las famosas Guirnaldas. Su música lamentablemente no fue transcrita para banda ni logró la fortuna de una grabación que registrara su valía, por lo que ha pasado a una especie de olvido del cual estamos obligados a sacarla. Registramos como obras de Eloy Galavíz, entre ellas: El Caipe (valse); Fin de un artista (valse), que era interpretado magistralmente por el fallecido violinista Luis Fulgencio Hernández, quien nos lo hizo conocer en Seboruco; este tema aparece registrado en la grabación que acompaña esta edición Historia de la Música en el Táchira. Volumen 01, interpretado por el concertista Pedro Ángel Ortega en solo de guitarra; también hemos recopilado y grabado su hermoso valse Flores del Alma, en realización del Grupo Matiz-3. Concluimos mencionando su valse El Néctar y las danzas La violeta del Guaire y La rosa, publicada ésta última en el Álbum Popular de Música Tachirense (BATT 1961) arreglada para piano por la compositora y estudiosa del folclore, Isabel Aretz. El cronista de la ciudad de San Cristóbal, doctor José Joaquín Villamizar Molina, también ha estudiado a Galavíz y publicó en su libro Ciudad de San Cristóbal, viajera de los siglos, una fotografía de este connotado tachirense al que describe como "el Paganini venezolano que amó entrañablemente a su tierra; que nunca se fue de aquí; que amó mujeres bellas de nombre "Flor", como fueron su hija y la madre de su hija; que vivió en la época del aroma del azahar del cafeto y no bajo el delirio de la opulencia petrolera y que dejó muchas huellas de su amor a San Cristóbal cuando la región se llamaba "Los Andes... " Bajo la imagen gráfica del músico, el historiador enfatiza: "Eloy Galavíz músico inspirado de San Cristóbal, llamado el Paganini venezolano. Actuó a finales del siglo XIX cuando no se decía "soy tachirense" sino "soy de Los Andes", ya que el Táchira era Sección del Gran Estado los Andes. Amó como pocos a San Cristóbal y jamás se fue de la ciudad" murió en  San Cristóbal, el 21 mayo de 1902.

Tomado de Cien años de historia – de Luis Hermandez


 
 
 
 
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