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ASI NOS CONTARON
 

El verdadero espíritu navideño

Se trata de una muchacha que hacía el papel de un ángel en un nacimiento viviente en un conocido centro comercial, en una Navidad reciente estaba exhausta por tanto trabajo, a pesar de contar con la tremenda ayuda que significó su jefa, quien, a pesar de serios problemas personales, era muy motivadora, de continuo animaba y apoyaba a sus empleados y los hacía llevar la carga juntos en equipo, además de lucir siempre una sonrisa a pesar del trabajo agotador. Por todas estas razones, nuestro "ángel" quería hacer un regalo a su jefa, y el propio día de Nochebuena se hizo tarde, muchos negocios estaban cerrados hasta que vio una tienda fina que estaba abierta y fue hasta allá. La recibió una vendedora elegante quien le ofreció ayuda, el "ángel" le dijo que quería algo para su jefa pero no tenía mucho dinero, la vendedora  la atendió muy amablemente, como si estuviera gastando mucho, y a pesar de que iban a cerrar le consiguió algo muy bonito y hasta le ofreció envolverlo. Al salir, el "ángel" le llevó el regalo a su jefa quien se emocionó bastante por el detalle. En los días siguientes el "ángel" decidió enviar una carta de reconocimiento a la tienda por la excelente atención de la vendedora. En enero siguiente, esta invitó a almorzar al "ángel" y le contó que gracias a su carta y al trabajo que ella durante el año realizó, le habían dado el premio anual al empleado más destacado de la tienda, el cual consistió en un reconocimiento público, un efectivo, un viaje y un regalo especial. Y además le contó que su padre la había felicitado efusivamente con orgullo por ella, lo que nunca había hecho. Nuestro "ángel" concluye su relato admitiendo lo trascendental que puede ser el regalo del aprecio, y que la cadena de manifestaciones de aprecio que se inició con las actitudes de su jefa, transformaron esa Navidad las vidas de al menos tres personas, además de comprender cómo realmente las cosas más pequeñas pueden llegar a tener el mayor efecto.
La Navidad es época de renovar lazos de amor. Es un momento entrañable en que los seres queridos y las personas en general se manifiestan mutuamente aprecio, una ocasión ideal para valerse de ese amor a fin de tender puentes de entendimiento, aceptación y perdón. Aprovechemos esa "magia" para bien de nuestro entorno y por consiguiente, para nuestro propio bien

Fuente: Diario los Andes


 
 
 
 
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