El Niño Jesús del Llanito en Cordero - Copiar - Copiar - #Tochadasnetve

Vaya al Contenido

Menu Principal:

ASI NOS CONTARON
 

El Niño Jesús del Llanito
en Cordero     

En la vía que conduce a Cordero, poco antes de entrar al poblado, se encuentra al lado derecho de la carretera una atrayente capilla de ladrillo que cada día recibe múltiples visitas. Es la capilla del milagroso Niño Jesús del Llanito, o de Cordero, como algunos suelen llamarle, conocida no sólo por propios sino también por extraños que han recibido sus favores, o que simplemente se sienten atraídos por la historia de su aparición hace casi 40 años.
Según la historia narrada por Edita Sánchez, quien encontró la imagen para aquel entonces sin figura definida, el suceso ocurrió en el año 1968 en Valencia. Explicó la anciana que precisamente en aquel año su salud se agravó de tal manera que el médico Espina Cordero, quien la trataba, decidió entregársela a su familia para que permaneciera en cama hasta el momento de su muerte, que al parecer no tardaría en llegar.
Los médicos no supieron nunca la enfermedad que le aquejaba, lo cierto es que apenas podían esperar su muerte. Al preguntársele a ella por el malestar que sentía, sencillamente dice: "Los pies me llegaron a la cabeza".
Cuenta que el mismo día cuando la llevaron a su casa y la dejaron en su humilde cama, mientras sus hijos se encontraban en la cocina planificando vender un terreno y así obtener el dinero necesario para pagar el entierro, a los pies de la cama apareció un abuelo y le preguntó si quería caminar, a lo que ella inmediatamente contestó: "Sí, señor".

En seguida, el hombre tomó las piernas de Edita -elevadas a la altura de la cabeza- y las bajó a su lugar. A partir de ese momento, ella empezó a caminar y llegó hasta la cocina donde contó lo sucedido y regresó a la habitación para buscar a aquel hombre que la había sanado, pero que nunca más volvió a ver.
Pocos días después, en vista de la mejoría que había tenido la salud de Edita, su hija Marina, que vivía en Valencia pero se encontraba en San Cristóbal cuidando de su madre, le propuso viajar al estado Carabobo, a lo que ella accedió sin mayor problema.
Estando en la ciudad del Cabriales, Marina llevó a Edita hasta la iglesia de María Auxiliadora, para que la conociera y tuviera la oportunidad de rezar allí. A la salida del lugar, justo en el parque del frente, Edita vio un cajón de madera que llamó su atención y que quiso inspeccionar, encontrando en su interior "un pequeño muñeco mocho" que guardó consigo sin decírselo a nadie, y sin saber porqué.
Días más tarde decidió regresar al Táchira, trayendo en su mano la figura que con celo guardaba en una caja de fósforos. El muñeco con el que jugaba, corría y cantaba, hasta que en 1971 volvió a caer en cama, permaneciendo durante tres meses y medio "muerta en vida".

Fue trasladada al Hospital Central de San Cristóbal pesando apenas "5 kilos en huesos y la sangre a cero". Lo único que podía salvarla era un milagro, y fue eso lo que ocurrió. Edita Sánchez fue "resucitada por el Señor aparecido en cuerpo y alma, Dios y hombre", frente a sus ojos, que le preguntó: "Edita, ¿ya te sientes mejor", y ella replicó: "Sí señor".
"Bueno, entonces, dile a tus hijos que te vengan a buscar el lunes a las 10 de la mañana porque estás de alta. El niño Jesús aparecido en tus manos te ha sanado. Yo lo saqué y lo mostré diciendo: éste es mi muñeco querido. El dijo: en tus manos haré milagros. Comenzó a crecer, crecer y crecer. A los tres días de haberme sacado de allí hizo el primero en La Concordia y se fue extendiendo y extendiendo, ahora la cantidad es innumerable", rememoró la anciana, que en 1978 inauguró la capilla del Niño Jesús del Llanito, estando desde entonces a su cuidado.

Edita, siempre está allí, es ella quien limpia la capilla y sus alrededores; atiende a los visitantes; los recibe con alegría, fe, múltiples bendiciones y palabras de esperanza; ya cuenta con 87 años de edad y apenas ha sufrido tres gripes desde aquel momento cuando el señor la resucitó, como ella cuenta. Dice que lo único que le preocupa es que al morir lo dejará solo, y él es su único tesoro, pero inmediatamente expresa: "Bueno, El es Dios y sabe lo que hace".
Todos los días, desde las 8 de la mañana y hasta las 6 de la tarde, está abierta la capilla para recibir a sus visitantes que nunca cesan; así como tampoco lo hacen los milagros y favores otorgados por quien años atrás apareciera como una pequeña figura mocha: El Niño Jesús del Llanito.

Fuente: Diario La Nación - Táchira


 
 
 
 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal