El Descabezado del Seminario - Copiar - #Tochadasnetve

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ASI NOS CONTARON
 

El Descabezado del Seminario

Hace años, cuando estudiaba en la Universidad Católica me ocurrió el siguiente hecho: "Bajaba las gradas que están cercanas a la capilla cuando sentí un escalofrió. Había oscurecido y muy pocos alumnos caminaban por los pasillos  del antiguo seminario. Sentí la sensación de que alguien estaba junto a mí. De súbito me quede paralizado y los vellos de los brazos se me erizaron. En el recodo de la escalera vi pasar una sombra fugitiva. Me di valor y seguí mi camino, posiblemente todo era producto de mi imaginación.
Días después, en el mismo lugar, pero más tarde, sentí la misma sensación. Eran las diez de la noche, el claustro estaba solitario. Los alumnos habíamos tenido una larga práctica en el laboratorio y salimos uno a uno. En ese momento pude ver una figura alargada vestida de seminarista, que parecía tener mucha prisa. Esta vez me fui preocupado para mi casa, creía estar alucinando.
Al día siguiente comenté el hecho con un compañero del curso, éste me dijo:
Yo también he sentido esa sensación de que alguien está a mi lado, es más, he sentido la respiración y los pasos. He visto al seminarista leyendo y paseando por los pasillos.
Semanas después al salir de una práctica de Biología, mi amigo  me pidió que lo esperara, le dije:
Voy saliendo, te espero en la puerta.
Caminé por el pasillo del primer piso, bajé las escaleras  y al llegar al descanso me paralicé. Tuve la sensación de que todo giraba a mí alrededor y que me precipitaba por un barranco. Miré al techo, de la esquina pendía una cuerda  y de ella un seminarista sin cabeza.
Quise correr y no pude, entonces grité con todas mis fuerzas:

-¡Auxiliooo…! ¡Auxiliooo…!

Los pocos alumnos que quedaban en el laboratorio y el profesor, vinieron corriendo. Yo sin poder hablar les señalaba al techo. Todo estaba normal, el seminarista sin cabeza se había esfumado. Cuando pude reaccionar conté lo sucedido y todos me creyeron. Alguien comentó:

-Es el "Seminarista sin Cabeza". Dicen que hace muchos años, cuando estaba recién construido este viejo edificio, había un seminarista que padecía una grave enfermedad y una noche, en un ataque de locura se ahorcó en ese lugar donde aparece.

Dicen que su alma en pena deambula por los pasillos y patios del antiguo Seminario.


Lolita Robres Leyendas del Tachira


 
 
 
 
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