Casa de los abanicos en Rubio - #Tochadasnetve

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MI TÁCHIRA
 


La construcción fue ejecutada a comienzos de la década de 1910 por constructores anónimos a petición de Teófilo Sánchez, importante caficultor del lugar y primer propietario del inmueble. Para los días de su construcción, estaba ubicada en los límites del pueblo hacia el extremo sur, hasta que en 1944 las obras conmemorativas al Sesquicentenario del pueblo, incentivaron la expansión urbana de la localidad, hasta esa fecha la vivienda era la sede de la administración de la finca Azucena e incluso allí se procesó y almacenó el café producido en dicha finca, por ello cuenta con patios de secado, depósitos y caballerizas dentro del cuarto de manzana que ocupa la edificación. A comienzos de 1930 Teófilo Sánchez Hijo es enviado a cursar estudios de medicina en Alemania y a su regreso hereda la vivienda, que deja de ser casa de habitación de la familia en 1948, vendiendo esta propiedad a un joyero que la divide y la alquila en locales comerciales, conservándose como una edificación de uso residencial y comercial hasta el presente.
Es una edificación civil ubicada en la esquina de la parcela, alineada a la acera, continua a las edificaciones vecinas, con un área útil de 7000 m², organizada en torno a dos patios centrales con corredores, alineados hacia el costado oeste o costado frontal, que comunican las habitaciones y áreas de servicio. Sobre el lindero del lado oeste hacia la avenida 9 se ubica el cuerpo de la fachada de acceso, hoy cubierto de losas planas que abarcan hasta la esquina de la edificación, en este cuerpo sobresale el volumen del salón ubicado en una segunda planta de forma rectangular, donde se aprecian tres puertas de doble hoja en madera e igual número de balcones. En su ejecución fueron utilizados materiales y técnicas constructivas comunes al lugar y a la época, de muros de tierra y techos de vigas de madera con caña brava con teja criolla, con incorporación reciente de láminas de zinc y losas planas. En cada uno de estos remates hay una forma similar a la de los abanicos, por lo que es conocida como la casa de los abanicos. El resto de la vivienda conserva la cubierta original de techo a dos aguas en caña y teja criolla. La cara inferior de los techos está cubierta con cielo raso de anime, que originalmente fueron de láminas metálicas repujadas traídas de Alemania.

La organización de los ambientes internos se encuentra agrupada en torno a los dos patios centrales frontales, alrededor de los que se ubican los corredores conectados por medio de altos vanos rectangulares a los espacios de los salones principales, que dan hacia la calle y hacia el solar de fondo, que es donde se encuentran los antiguos patios de secado y las caballerizas. Las puertas de sencillo diseño fueron substituidas por modelos más recientes de metal y vidrio, destacando alguna de las puertas originales hacia el interior de la vivienda. A pesar de las incorporaciones y modificaciones hechas a la estructura, es una construcción que preserva muchos de sus rasgos originales.


 
 
 
 
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