¡Chito! - Copiar - #Tochadasnetve

Vaya al Contenido

Menu Principal:

TACHIRENSIDAD
 


Esta expresión típica del Táchira, representa una orden, un mandato para hacer silencio, para callar, históricamente en boga durante los años de presencia autocrática de Juan Vicente Gómez en la escena política y manejo despótico del poder en Venezuela.
El "Taita" convirtió el "chito" pronunciado de manera mandona, que implicaba o exigía sumisión, acatamiento sin discusión, en instrumento y forma autoritaria de poder.

Era una expresión por sí sola que recordaba a quien se la pronunciaban jerarquía, su inferioridad o posicionamiento en un nivel inferior.
El "chito" era pronunciado de manera cortante tanto al servil Tarazona, familiares como a funcionarios de cualquier nivel.
Generaciones de venezolanos provenientes de hogares de origen andino fuimos objeto del inefable y altisonante "chito".
Mi querida e inolvidable abuela, como una forma de pedirme que mantuviera la boca sellada más por complacencia y complicidad que por imposición irracional de autoridad, cuando "rezongaba" ante una orden o regaño rejo blandido por delante, pronunciaba una seguidilla de "chitos".
De igual forma, mi madre -muy andina y conservadora- cuando en mi adolescencia utilizaba su intermediación para obtener permisos, beneficios derivados de la alcahuetería de mi padre o evitar ser reprendido, aplacaba mi ira e impaciencia con un "chito" pronunciado en el mismo decibel y orientación de sumisión, que confieso aún me saca de quicio.

Lean este cuento:

Un jefe civil, nombrado a dedo por el general Gómez, pidió audiencia al benemérito para participarle un desconcierto, estupor y molestia. ¡Figúrese mi general, el secretario que me asignaron no sabe leer ni escribir! Ujúm. ¿Cómo hago con un asistente que no conoce ni la "i" por el puntico? Ujúm. ¡Esto no puede ser! ¡Hay que ponerle remedio! Ujúm. Y antes de tomar una medida drástica y definitiva, me pareció que lo más prudente era consultarlo con usted. Ujúm. Gómez preguntó: ¿Usted sabe leer y escribir? ¡Claro, mi general! Entonces vuelva para su pueblo, a su asistente le da su cargo, usted se pone de secretario y "chito”.


www.elmundo.com.ve
Leonardo palacios marquez


 
 
 
 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal